Cerezas
La cereza chilena llega a contraestación al hemisferio norte, y esa ventana es corta. La cosecha, la selección, el embalaje y el frío están organizados en torno a ella, para que la fruta salga del huerto y llegue a destino con la condición con la que fue cosechada.

La cereza es una fruta que no perdona errores de manejo. Es importante considerar la resistencia y la ventilación de las cajas, ya que las cerezas deben almacenarse a bajas temperaturas y alta humedad relativa: el embalaje no es solo presentación, es parte de la cadena de frío.
En planta trabajamos con selección óptica con IA y control de calibre y firmeza fruta a fruta, de modo que cada caja que sale con nuestra etiqueta contenga un producto homogéneo, del mismo tipo, tamaño y calidad, que el distribuidor y el consumidor final puedan reconocer.
Buena parte de ese cuidado existe porque la cereza no solo se come, se regala. En los mercados asiáticos una caja de cerezas es un obsequio: el rojo es el color de la suerte y la celebración, la fruta llega entera y sin defectos, y llega en pleno invierno del hemisferio norte, cuando casi ninguna otra fruta fresca lo hace. Un regalo se juzga en el momento en que se abre la caja, y por eso la homogeneidad dentro de ella no es un refinamiento, es el punto.

Variedades
Cultivamos estas variedades, en el orden en que las cosechamos:
- Royal Dawn
- Santina
- Lapins
- Bing
- Rainier
- Kordia
- Skeena
- Sweet Heart
- Regina
La combinación de estas variedades con la ubicación geográfica de los huertos donde están plantadas nos permite producir desde la semana 45 hasta la semana 52.

Formatos de embalaje
- Caja 2,5 kg
- Directo al pallet, en versión tapa y fondo. El formato pequeño concentra la demanda de los mercados asiáticos, donde la caja de cerezas es un regalo apreciado.
- Master 5 kg 2x1
- Dos unidades por caja máster, para clientes que consolidan volumen sin perder el formato de venta al detalle.